Pepi nos cuenta su experiencia como Au Pair en Francia

¡Hola! Soy Pepi, y os voy a hablar de mi experiencia como Au Pair. Decidí irme de Au Pair a Francia porque quería mejorar mi francés, ya que estaba en último año de Filología Francesa y nunca había tenido la oportunidad de conocer el país aún.

 

Desde el principio tuve claro que si me lanzaba, lo haría a través de una agencia. Y así conocí Au Pair Conecta por internet, buscando agencias cercanas en quién poder confiar y que me pudieran aconsejar; ya que muchos amigos míos se habían ido por libre y habían tenido problemas. En mi caso, el proceso de búsqueda de familia fue muy simple. Hice 3 entrevistas, ya que las chicas de la Agencia me recomendaron que hiciera varias para así poder elegir la que más se ajustara a mí, y justo en la tercera tuve clarísimo que era mi sitio. En una ciudad pequeña, pero encantadora del oeste de Francia: Angers. Una ciudad que me ha aportado infinidad de cosas positivas.

 

 

 

Los primeros días con la familia fueron de adaptación, nos dimos el tiempo de conocernos y así poder aprender a convivir juntos. La familia me enseñó a moverme por la ciudad y me enseñaron también los sitios que frecuentarían los niños conmigo. Con los pequeños, la complicidad se dió desde el minuto 1, y nos hizo ser amigos y compartirlo casi todo. Para mí el choque más fuerte fue adaptarme a los horarios de comida, sobre todo las cenas, que se hacía a las 7 de la tarde. Sin embargo, uno de los puntos que más destaco es que tuvieran a Loulou, el gatito de la familia, con el que pasaba la mayor parte del tiempo mientras los peques estaban en el cole.

 

 

Ahora, haciendo un resumen de todo, puedo afirmar que mi estancia aquí ha sido maravillosa. Mi familia ha sido un gran apoyo y una gran compañía. Me han aconsejado, me han recomendado sitios que visitar, y he aprendido muchísima cultura con ellos, así como degustado la gastronomía típica del país. Me llevo muchísimos recuerdos de todos los diferentes planes que he podido compartir con los pequeños, pero sobre todo uno muy importante ha sido la cocina, ya que ellos la adoran. Y así yo he podido soltarme un poco, ya que la cocina no es uno de mis fuertes, pero ¡¡hemos hecho infinidad de postres juntos! 

 

 

 

He aprendido muchísimo francés, tanto con la familia, como en la academia de estudios. Al venir de filología francesa, tenía un nivel muy avanzado, y decidí presentarme libremente a las pruebas DALF C1 de la Universidad, y estoy súper contenta porque lo pasé y me vuelvo así con mi certificado de nivel. También he viajado mucho con la familia, a lugares de playa y hasta a la misma capital, París. Y todo se lo debo en parte a la maravillosa familia de acogida que tuve, siempre pensando en organizar viajes para que yo conociera lo máximo posible. Agradezco muchísimo haber dado con ellos, porque sinceramente no me he sentido sola en ningún momento. Esperamos que esto no acabe aquí y seguir el contacto. Tanto es así que la familia ya me ha dicho que casi seguro que iran a Sevilla en las vacaciones de Abril del año que viene y podremos vernos de nuevo!!

 

Ha sido una experiencia inolvidable y muy positiva. Me vine para aprender francés, y me vuelvo habiendo aprendido mucho más. Por último, recomiendo Au Pair Conecta porque te lo explican siempre todo muy detallado y respondiendo a todas las dudas que te surgirán en el proceso. Son muy simpáticas y siempre sacan un huequito para atenderte y buscarte soluciones.